Cannon Valley Graziers es una empresa de manejo de la vegetación con sede en el sureste de Minnesota. Desde 2018, Arlo Hark y Josephine Trople han estado utilizando su rebaño de ovejas para manejar la vegetación en diversos entornos, trabajando en estrecha colaboración con los clientes para cumplir con sus objetivos de manejo. Cannon Valley Graziers ofrece servicios de manejo de la vegetación a desarrolladores de energía solar en todo el sur de Minnesota. La vegetación en los sitios solares comunitarios y de empresas de servicios públicos se suele cortar varias veces al año, lo que genera altos costos de operación y mantenimiento. Al aplicar estrategias de pastoreo adaptativo en estos sitios solares, Cannon Valley Graziers puede reducir los costos anuales de mantenimiento para los desarrolladores, al tiempo que tiene un impacto positivo en la salud del suelo y la calidad del agua en el sur de Minnesota.

Foto cortesía de Cannon Valley Graziers

Los principios del pastoreo adaptativo son ideales para el manejo de la vegetación. Mediante el pastoreo en manada —introducir un gran número de ovejas en un área pequeña durante un período corto—, Hark puede distribuir su rebaño con precisión milimétrica para satisfacer las necesidades de cada sitio. Una vez que se alcanzan los objetivos deseados, traslada el rebaño al siguiente sitio. Mientras tanto, la vegetación tiene la oportunidad de recuperarse, fortalecer sus sistemas radiculares y volverse más resiliente. Hark afirma que estos sistemas radiculares son clave para la regeneración del suelo y la calidad del agua. Las raíces más profundas generan materia orgánica y permiten que los minerales se incorporen a capas más profundas del suelo. Los sistemas radiculares fuertes también mejoran la capacidad del suelo para almacenar y retener agua, lo que reduce la erosión del suelo y la escorrentía de sustancias químicas hacia los cursos de agua cercanos. 

Foto cortesía de Cannon Valley Graziers

Desarrollar una empresa de manejo de la vegetación con ovejas no está exento de desafíos. Los rebaños grandes requieren camiones y remolques grandes para desplazarse de un sitio a otro. Además, la mayoría de los sitios no cuentan con agua, por lo que el ganadero debe suministrarla. Pero para Hark, el esfuerzo vale la pena. “Tiene sentido acumular beneficios en estos sitios”, explica. “Estamos brindando un servicio de primera a nuestros clientes, mejorando la calidad del suelo y del agua, y proporcionando carne y fibra a nuestra comunidad. Simplemente tiene sentido”.