Lucha contra los barrenadores en la producción ecológica de manzanas
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La producción ecológica de manzanas en el sureste de Estados Unidos se enfrenta a numerosos retos, y el control de los barrenadores del tronco es uno de los más graves. Si no se combaten, estos insectos pueden acabar con los manzanos jóvenes antes incluso de que empiecen a dar fruto. Y los árboles más viejos tampoco son inmunes a los estragos que causan estas plagas.
En la mitad oriental de Estados Unidos, las larvas de dos especies diferentes de escarabajos suponen una plaga para los productores de manzanas ecológicas. (Aunque los melocotoneros tienen sus propios problemas con los barrenadores, otros árboles frutales rara vez se ven afectados por ellos.) Dado que las fumigaciones periódicas con pesticidas suelen controlar a estos insectos, es posible que los productores convencionales ni siquiera sepan que estas plagas existen. Ambas especies —el barrenador de cabeza redonda del manzano (Saperda candida) y el barrenador de cabeza plana del manzano (Chrysobothris femorata)— son endémicas de los bosques del este y tienen muchos huéspedes silvestres además del manzano doméstico. Los huertos cercanos a zonas boscosas son especialmente propensos a la invasión de estos escarabajos.
Existen algunas ligeras diferencias de comportamiento entre estas dos especies. La hembra adulta de cabeza plana sale antes del bosque (abril-mayo) y suele buscar lugares para poner sus huevos un poco más arriba en el tronco que la de cabeza redonda, que sale un poco más tarde y suele preferir poner sus huevos cerca del suelo. La de cabeza redonda también puede permanecer en el tronco del manzano durante dos años, mientras que la de cabeza plana completa su ciclo de vida en uno. Ambas pueden salir del bosque y ovipositar (poner huevos) en los manzanos hasta septiembre. Por cierto, a menos que seas un observador atento, es poco probable que llegues a ver a los adultos. Busca fotos en Internet si tienes curiosidad. A mí me parece atractiva la hembra adulta de cabeza redonda, con sus rayas longitudinales alternadas de color tostado y crema. En fin…
A pesar de las escasas diferencias, a efectos prácticos para el horticultor, estas dos especies pueden agruparse sin problema como una sola plaga. Ambas entran en el huerto volando a baja altura y buscando las siluetas de los troncos de los árboles. El escarabajo se posa en un tronco y se desplaza hacia abajo en busca de heridas u otras anomalías en la corteza. El escarabajo de cabeza redonda suele acabar cerca de la superficie del suelo, mientras que el de cabeza plana se queda un poco más arriba. Ambas especies suelen encontrar atractiva la zona de la unión del injerto para poner sus huevos. Cuando un huevo eclosiona, la diminuta larva se abre camino roiendo hacia el interior del tronco del árbol y comienza a excavar túneles aleatoriamente a lo largo del cambium. Con el tiempo, estos túneles pueden llegar a anular eficazmente a un árbol joven. Los árboles más viejos pueden tolerar algo de excavación, pero aún así sufren estrés.
Entonces, ¿qué hacer? La primera línea de defensa es mantener la salud del árbol, especialmente proporcionándole agua suficiente. Un árbol sano y de crecimiento vigoroso puede, literalmente, ahogar o expulsar a un barrenador joven antes de que realmente empiece a actuar. Pero esta es una técnica de gestión imperfecta, aunque importante.
Una forma más segura de controlarlo es envolver los troncos con malla mosquitera desde el suelo hasta unos 45 cm de altura. La parte superior debe atarse bien con cordel o algún material biodegradable, y la parte inferior debe quedar bien ajustada al suelo (echar un poco de tierra alrededor de la base puede ayudar). No queremos estrangular el árbol, por lo que el alambre no es un buen material para atarlo e incluso el cordel puede quedar demasiado apretado, así que usa el sentido común o planea volver más tarde para aflojar el cordel.
Incluso si se protegen con mallas, la eficacia es solo de un 95 % aproximadamente, por lo que sigue siendo recomendable inspeccionar los troncos de los manzanos en busca de insectos barrenadores una o dos veces durante la temporada de crecimiento y fijarse en los característicos gránulos de serrín de color rojo anaranjado que se encuentran en la base del árbol.
De la categoría «haz lo que digo, no lo que hago» proceden las siguientes fotos (a principios de la pasada primavera no protejí los troncos de algunos árboles jóvenes). Todas las fotos: Guy Ames, NCAT.

Excrementos de barrenador en la base del árbol. ¡Una señal de que algo está pasando ahí dentro!

Me estoy preparando para una batalla difícil contra los barrenadores. Me he puesto las gafas de lectura y tengo una pequeña caja de herramientas con mis instrumentos de extracción.

¡Ahí está! Se ve la cabeza marrón por arriba. Vaya, qué pena que se me haya partido por la mitad al sacarla.

Empecé a hurgar con un destornillador de cabeza plana y punta estrecha, buscando los puntos en los que la corteza se notaba esponjosa. También tenía a mano un poco de alambre (del grosor de un clip) y otras herramientas afiladas para tallar. ¡No quiero causar más daño que el propio barrenador!

Aquí hay uno que conseguí sacar intacto hace unos años.

Árbol bien envuelto.
Recursos relacionados de ATTRA:
Manzanas: Guía de producción ecológica
Hoja de identificación de ATTRA: Insectos de la manzana
Hoja de identificación de ATTRA: Enfermedades del manzano
Este blog ha sido elaborado por el Centro Nacional de Tecnología Apropiada a través del programa de Agricultura Sostenible ATTRA, en virtud de un acuerdo de cooperación con el Departamento de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). ATTRA.NCAT.ORG.