¿Sabías que las prácticas de pastoreo podrían mejorar la fotosíntesis para que las plantas produzcan mayores cantidades de forraje? ¿Es posible que las malezas brinden una nutrición igual o mejor que la alfalfa? La segunda sesión de la serie de cuatro seminarios web del Centro Nacional de Tecnología Apropiada (NCAT), titulada «Pastoreo avanzado para la regeneración de los suelos y la mejora de la nutrición animal», aborda estas preguntas centrándose en el aspecto vegetal de la ecuación del pastoreo.

Esta sesión comienza con un análisis sobre cómo una perturbación puede mejorar o deteriorar la salud de las plantas y la salud de un paisaje, dependiendo de la naturaleza de la perturbación. El pastoreo es una perturbación con cuatro dimensiones: momento, duración, frecuencia e intensidad. Los pastizales saludables son más resilientes ante eventos catastróficos que los pastizales poco saludables. Si bien los eventos climáticos catastróficos provocan una disminución en la productividad incluso en los pastizales más saludables (línea verde), dicha disminución no es tan pronunciada ni dura tanto tiempo en comparación con los pastizales poco saludables (línea roja), como se muestra en el gráfico a continuación.

Efecto de un evento catastrófico en la salud de los pastizales

También hablamos del proceso de la fotosíntesis para mejorar potencialmente la salud y la productividad futuras de las plantas. El pastoreo excesivo —pastar una planta antes de que esté lista para ser pastada— impide que las plantas alcancen un alto nivel de fotosíntesis, lo que resulta en una productividad muy baja. Cuando el ganado pasta las plantas en la fase de elongación, o fase II, las plantas se recuperan más rápido del pastoreo anterior, mientras que la productividad del pastizal, la masa radicular y los exudados radiculares aumentan. La clave para prevenir el pastoreo excesivo es asegurarse de que las plantas se hayan recuperado por completo antes de reiniciar el pastoreo. El pastoreo excesivo en el otoño es especialmente perjudicial para la productividad de los pastizales del año siguiente.

A continuación, se analiza cómo las malezas pueden ser valiosas, ya que pueden acceder a los nutrientes del suelo a través de un sistema radicular más profundo y extenso en comparación con los pastos; pueden ser muy apetecibles y muy nutritivas, y pueden contener compuestos medicinales y antiparasitarios que mejoran la salud de los animales. Las malezas también pueden reducir la compactación, eliminar el exceso de nutrientes, proporcionar polen y néctar a la vida silvestre y ser una fuente de alimento para aves y mamíferos. El manejo de las malezas puede realizarse de diversas maneras, por ejemplo, enfocándose en aumentar la competencia con una cubierta densa de pastos y plantas herbáceas, retrasando el pastoreo de primavera para permitir que los forrajes favorables se establezcan bien, iniciando el pastoreo a principios de la primavera para pastar malezas jóvenes y plantas anuales como el pasto brujo, y posponiendo el pastoreo hasta el otoño. El pastoreo severo (muy cerca de la superficie) aumenta considerablemente el tiempo que las plantas necesitan para recuperarse. El carbono residual por encima y por debajo de la superficie del suelo alimenta a los microorganismos del suelo, protege al suelo de la pérdida de humedad, mantiene el área foliar para la fotosíntesis y favorece la agregación del suelo. El suelo desnudo, los bajos residuos y un período de recuperación demasiado corto son una invitación para las malezas. Todas las plantas contienen toxinas; es cuestión de qué parte de la planta consumen los animales.

La sesión concluye con una discusión sobre las diferentes formas de determinar el rendimiento forrajero y el tamaño inicial de los potreros. Se detallan varios métodos, que van desde los más sencillos —como el uso de una vara de pastoreo, un medidor de placa elevable o los rendimientos históricos de heno— hasta el método más complejo y que requiere más tiempo: el de «cortar y pesar». Existen varias formas de determinar el rendimiento del forraje y el tamaño inicial de los potreros. El tamaño de los potreros y el número de los mismos pueden determinarse fácilmente mediante fórmulas sencillas. Los períodos de pastoreo más cortos, combinados con períodos de recuperación más largos, son la clave para mejorar la salud de las plantas y la capacidad de carga en entornos que reciben menos de 20 pulgadas de precipitación.

Inscríbete aquí para las sesiones restantes (26 de mayo y 9 de junio). Mira la sesión 2 aquí, y la sesión 1 aquí.

Este blog es una producción del Centro Nacional de Tecnología Apropiada (NCAT) a través del programa de Agricultura Sostenible de ATTRA, en el marco de un acuerdo de cooperación con el Departamento de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). ATTRA.NCAT.ORG.