¿Podrías vivir alguna vez en una casa que se derrumbara sobre sí misma? Probablemente no. Para poder vivir ahí, tendríamos que reconstruir la casa agregando más espacio entre las paredes, el techo y el piso. Del mismo modo, la vida del suelo no puede existir en suelos que se han derrumbado, donde no hay lugar para que habiten. Necesitan suficiente espacio, proporcionado por una buena estructura del suelo, para vivir y crecer. Y dado que una estructura sana del suelo es tan importante para generar resiliencia frente a sequías e inundaciones, además de proporcionar nutrientes para el cultivo de nuestros alimentos, ¡una estructura sana del suelo es la casa de la vida!

¿Qué es la estructura del suelo?

Un suelo sano tiene una estructura granular o desmenuzable

Foto 1: Un suelo sano tiene una estructura granular o desmenuzable. Foto: USDA-NRCS

La estructura del suelo es la disposición de las partículas individuales del suelo y el espacio entre ellas. Los microorganismos del suelo, que se alimentan de los azúcares liberados por las raíces de las plantas, agrupan las partículas del suelo en unidades más grandes llamadas agregados. La estructura del suelo puede variar desde granular, donde hay mucho espacio entre los agregados (piensa en el requesón o en un pastel de chocolate esponjoso; véase la Foto 1), hasta muy densa y compacta, donde hay muy poco o ningún espacio entre las partículas del suelo y no se ven agregados (véase la Foto 2).

¿Por qué es tan importante la estructura del suelo?

La agricultura es la conversión de la energía solar en energía aprovechable y vital. Las plantas captan la energía solar y la liberan en forma de compuestos bioquímicos a la vida del suelo. La vida del suelo produce compuestos similares al pegamento que permiten que las partículas de arena, limo y arcilla se reorganicen, al tiempo que aportan nutrientes a las raíces de las plantas. A medida que las partículas del suelo se reorganizan durante el proceso de agregación, se crean cavidades llamadas poros. Los poros permiten que el suelo infiltre y retenga el agua, que es esencial para las plantas y la vida del suelo. Los poros también permiten que el aire entre al suelo para que la vida del suelo y las raíces puedan respirar, al tiempo que permiten que el dióxido de carbono se libere del suelo. El dióxido de carbono que se eleva del suelo es capturado por las plantas para que la fotosíntesis pueda continuar. La vida en la Tierra depende de un suelo sano con una estructura granular o desmenuzable que favorezca la captación y liberación de agua, así como el intercambio de gases. En resumen, una estructura granular del suelo permite que la vida del suelo y las plantas beban y respiren.

Suelo en mal estado sin agregados visibles

Foto 2: Suelo en mal estado, sin agregados visibles. Foto: USDA-NRCS

Piensa en la estructura del suelo como si fuera una casa. La madera, el concreto y el acero que forman los cimientos, el piso, las paredes y el techo son como las partículas de arena, limo y arcilla. Los clavos, tornillos y grapas son como los compuestos pegajosos que secretan las raíces de las plantas y los organismos del suelo. Con los clavos, tornillos y grapas en su lugar, la casa cuenta con mucho espacio habitable en su interior. Pero si una gran máquina de movimiento de tierras atraviesa la casa, esta se derrumba y el espacio habitable en su interior desaparece. De manera similar, cuando la labranza u otra perturbación ocurre con demasiada frecuencia, la estructura del suelo se derrumba sobre sí misma. El colapso de la estructura del suelo reduce el hábitat de la vida del suelo, necesaria para que las plantas obtengan nutrientes y para facilitar la infiltración del agua y la circulación del aire.

¿Cuáles son las prácticas clave que pueden mejorar la estructura del suelo?

Entre las prácticas que pueden contribuir a mejorar la estructura del suelo se incluyen las siguientes:

  1. Labranza reducida, labranza en franjas o siembra directa
  2. Tres o más cultivos en rotación pertenecientes a tres familias de plantas diferentes
  3. Mezclas de cultivos de cobertura con al menos ocho especies vegetales y tres familias de plantas
  4. Pastoreo en pastizales perennes que se centra en: 1) una superficie foliar adecuada después del pastoreo; y 2) la recuperación total de las plantas antes del pastoreo
  5. Pastorear mezclas de cultivos de cobertura en tierras de cultivo siempre que sea posible
  6. Acolchado
  7. Agricultura con tráfico controlado
  8. Conversión de tierras de cultivo anual a mezclas de cultivos perennes

Una estructura de suelo saludable es el hogar de la vida. A medida que nos enfocamos en mejorar la vida en nuestros suelos, esa misma vida del suelo puede comenzar a crear una estructura de suelo saludable con mucho espacio dentro y entre los agregados del suelo. Esto puede brindarnos alimentos saludables, además de resiliencia frente a las sequías y las inundaciones. ¡Parece una situación en la que todos ganamos!

Esta publicación ha sido elaborada por el Centro Nacional de Tecnología Apropiada a través del programa de Agricultura Sostenible de ATTRA, en el marco de un acuerdo de cooperación con el Departamento de Desarrollo Rural del USDA.