Conocido como el «Estado del Sol», es fácil entender por qué la producción de energía solar encaja perfectamente en Florida. El estado también es uno de los principales productores agrícolas del país, con cultivos especializados y ganado que generan miles de millones de dólares cada año. La agrivoltaica parece encajar a la perfección y constituir una opción prometedora para los agricultores y ganaderos que buscan diversificar sus ingresos y apoyar el crecimiento de la energía renovable en el estado. En Fiddlehead Farms, los propietarios Walter y Sharon Liebrich están aprovechando ese potencial y trabajan arduamente para hacer realidad un proyecto piloto agrisolar y un espacio educativo en Tallahassee.   

La familia Liebrich

El interés de Walter por la agrivoltaica tiene sus raíces profundas en su pasión por la energía renovable. En 1998, Walter fue campeón estatal de Florida en debate político a nivel de preparatoria, cuando el tema debatido durante todo el año fue las ventajas y desventajas de aumentar el uso de la energía renovable en los Estados Unidos. Posteriormente, en 2004, obtuvo una maestría en Administración Pública en la Escuela Askew de Administración Pública de la Universidad Estatal de Florida. En la época en que cursaba sus estudios de posgrado, conectar un proyecto solar a la red eléctrica era una oportunidad que, en gran medida, se limitaba a las grandes empresas y a las compañías de servicios públicos. Su tesis abogaba por políticas de medición neta solar y de interconexión para particulares y pequeñas empresas en el estado, algo que no se incluiría en los estatutos de Florida hasta 2008. Tras obtener su título, Walter trabajó como analista senior de políticas y presupuesto en la Oficina del Gobernador durante 15 años antes de dar el salto a la industria solar. También forma parte de la junta directiva de ReThink Energy, una organización local sin fines de lucro dedicada a la divulgación comunitaria y la educación de los floridanos a medida que la ciudad avanza hacia sus metas de energía limpia. A través de su trabajo con ReThink Energy, Walter se unió a la coalición «Tally 100 % Together» y ayudó a que se aprobara una resolución unánime de la comisión municipal en 2023, mediante la cual Tallahassee se comprometió a utilizar energía 100 % renovable para el año 2050.

Walter y Sharon también comparten una pasión por la agricultura y la jardinería. Después de conocerse en 2009, comenzaron a dedicarse juntos a esas pasiones cultivando un jardín comestible en su casa, con el objetivo de que su hijo pudiera cosechar las verduras para la cena de esa noche directamente en su propio patio trasero. La residencia principal, de 0.3 acres, ubicada en el centro de Tallahassee, alberga numerosas variedades de cítricos, arándanos, zarzamoras, higos, peras, mangos, kiwis, aguacates, piñas, duraznos y más. También cuentan con un huerto de temporada que funciona todo el año, con una variedad que va desde el brócoli, la col rizada y la rúcula hasta los jitomates, los pimientos y las calabazas. Comenzaron su trabajo apícola en 2019, criando abejas con éxito para ayudar a mitigar la escasez mundial de alimentos. Para 2023, su impresionante dedicación a la energía renovable y a la producción de cultivos especializados los llevó a fijarse una nueva meta: crear un proyecto solar comunitario agrivoltaico.

Por esas mismas fechas, la Comisión Municipal de Tallahassee aprobó por unanimidad la resolución sobre energía 100 % renovable, y Walter y Sharon invirtieron todos los ahorros de su vida en la compra de un terreno de 5 acres adyacente a un nuevo parque público y una reserva de cipreses en Tallahassee. Su visión para el terreno recién adquirido incluye un sistema agrivoltaico de 1 megavatio que proporcionaría productos cultivados localmente a la comunidad, al tiempo que ayudaría a la ciudad a acercarse a sus metas de energía 100 % renovable. Sin embargo, antes de que esa visión pueda hacerse realidad, deben superar algunas barreras regulatorias para la energía solar en la ciudad de Tallahassee. “Cualquier proyecto, desde los 100 kilovatios hasta los 75 megavatios, está regulado básicamente bajo el mismo marco, lo cual resulta extremadamente costoso”, explica Walter. Los proyectos de este rango de tamaño deben someterse a estudios de red eléctrica y de impacto, que cuestan miles de dólares, antes de que se pueda construir un sistema. Afortunadamente, gracias a todo su trabajo voluntario con ReThink Energy y Tally 100%, Walter ha cultivado una red de profesionales en la ciudad y en la empresa de servicios públicos, quienes desean que su visión se convierta en realidad. También comprende la importancia de tender puentes más allá de su entorno local. Desde el Laboratorio Nacional de Energía Renovable hasta el director estatal de la Oficina de Energía de Florida, Walter sigue estableciendo contactos que serán vitales para el éxito del proyecto. Además, continúa trabajando con las autoridades municipales para lograr un cambio positivo en las regulaciones para proyectos de tamaño mediano.

Aunque el aspecto solar del proyecto piloto aún se encuentra en etapas iniciales, ya hay mucha actividad en el sitio en el ámbito agrícola. Cuando Walter y Sharon compraron el terreno, este se encontraba en estado de abandono y estaba cubierto en su mayor parte por especies invasoras y plantas trepadoras muy densas. La eliminación de las especies invasoras, las enredaderas silvestres y otra biomasa del sitio es necesaria para la implementación del proyecto. Sin embargo, eso no significa que el terreno vaya a ser talado por completo ni arrasado con excavadoras. En cambio, se limpiarán áreas seleccionadas, mientras que otras se mantendrán prácticamente tal como están. La maleza y los árboles invasores que sí deben eliminarse se están utilizando para producir biocarbón, que Walter luego emplea para construir los canteros elevados destinados a los cultivos en hileras. La col rizada, el brócoli, los chiles, los jitomates, la calabaza, la piña, el plátano y el kiwi estarán presentes a lo largo del año. El sitio también alberga arbustos silvestres de sparkleberry y caqui. Estas plantas se incorporarán a la producción agrícola del sitio mediante el injerto de sus parientes cercanos y más conocidos en los arbustos existentes. Se injertarán caquis japoneses Fuyu en los arbustos silvestres de caqui, y arándanos en los de sparkleberry. Una vez que se concreten los planes para los paneles solares, estos se instalarán alrededor y sobre los canteros elevados y los arbustos que ya se encuentran en el lugar.

Camas elevadas con biocarbón

De cara al futuro, Fiddlehead Farms espera generar un impacto positivo tanto en las comunidades locales como en la comunidad de investigación agrisolar. La mayor parte de los alimentos cultivados en el sitio se donarán a Second Harvest of the Big Bend, una organización sin fines de lucro que lucha contra la inseguridad alimentaria en la región. En lo que respecta a la investigación, Walter comprende la importancia de contar con sitios de prueba y está abierto a colaboraciones con universidades, instituciones de investigación y empresas de energía solar. Espera instalar una variedad de tipos de estructuras de soporte, sistemas de seguimiento y alturas de paneles en todo el sitio. Fiddlehead Farms también es una organización sin fines de lucro, y se invita a cualquier persona interesada en participar en el proyecto a ponerse en contacto con Walter y su equipo a través de fiddleheadfarmstlh@gmail.com.  

Es fácil percibir las décadas de pasión y visión que hay detrás de Fiddlehead Farms. Los proyectos piloto desempeñan un papel importante a la hora de demostrar el potencial de la agrivoltaica para marcar una verdadera diferencia en las comunidades locales. Ya sea proporcionando alimentos cultivados localmente a quienes los necesitan o colaborando con funcionarios públicos para lograr cambios positivos en la política de energía renovable, Fiddlehead Farms está lista para hacerlo todo por el área de Tallahassee. “Desde el principio, he entendido la importancia de tender todo tipo de puentes: a nivel nacional, estatal y local; incluso con los amigos que hemos hecho aquí con los vecinos del lugar”, explica Walter. Fiddlehead Farms es el siguiente paso para unir a esas personas y fortalecer la resiliencia de la comunidad local.  

Todas las fotos son cortesía de Walter Liebrich. 

Recursos adicionales

Fiddlehead Farms