Conclusiones del Simposio Real Organic
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En 2014, mis colegas y yo organizamos una recepción nocturna en nuestra oficina de San Antonio para los miembros de la Junta Nacional de Normas Orgánicas (NOSB). Queríamos expresar nuestro agradecimiento a estos voluntarios y defensores de lo orgánico que realizan la labor, a menudo poco reconocida, de interpretar y defender las normas orgánicas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Me he mantenido en contacto con algunos de esos miembros de la NOSB y, en retrospectiva, ahora parece que aquella feliz noche de comida y conversación en San Antonio fue un momento de calma antes de la tormenta. Porque al año siguiente, la NOSB volvió a abordar el tema explosivo de los cultivos hidropónicos y, finalmente, en 2017 (en una votación muy reñida de 8 contra 7), decidió permitir que los cultivos en medios sin suelo fueran certificados como orgánicos.
El mes pasado vi a muchos de mis viejos amigos de la NOSB expresando su opinión durante el Simposio Real Organic, una serie de cinco partes que duró un mes y cuyo objetivo era generar apoyo para la etiqueta «Real Organic». Lanzada en 2018, Real Organic es una «etiqueta complementaria» que exige cumplir con todas las normas del programa orgánico del USDA, pero va más allá. En particular, la producción hidropónica y las operaciones de alimentación animal en confinamiento (CAFO, por sus siglas en inglés) quedan explícitamente excluidas. Para poder llevar la etiqueta «Real Organic», los cultivos deben cultivarse en suelo y los animales deben criarse en pasturas.
Desde la resolución de la NOSB de 2017, la producción hidropónica de frutas y verduras orgánicas (en la que las plantas obtienen la mayor parte o la totalidad de sus nutrientes de un sustrato líquido) ha crecido exponencialmente en Estados Unidos. Si hoy compras frutas o verduras orgánicas certificadas por el USDA en el supermercado, es muy probable que estos productos se hayan cultivado en un invernadero hidropónico, algo que no se puede deducir de la etiqueta.
Los invernaderos hidropónicos pueden obtener la certificación orgánica desde el momento en que se construyen, y muchos de ellos son de gran tamaño. Por ejemplo, un sistema de invernadero hidropónico orgánico para el cultivo de tomates, construido recientemente en Florida, abarca 20 acres. Los críticos sostienen que estos sistemas ponen a los agricultores orgánicos convencionales en desventaja competitiva, ya que la producción hidropónica es más económica y no requiere un período de espera de tres años antes de obtener la certificación.
En respuesta a la crítica de que una nueva etiqueta confundirá a los consumidores, los defensores de Real Organic responden que los consumidores ya están confundidos. Sin pretender reemplazar la confiable y familiar etiqueta orgánica del USDA, la etiqueta “complementaria” de Real Organic tiene como objetivo brindar información adicional, ayudando a los consumidores a tomar decisiones informadas. Una iniciativa similar en este sentido es la nueva etiqueta complementaria «Regenerative Organic» del Instituto Rodale, Patagonia y Dr. Bronner’s. Y, por supuesto, existen cientos de otras «etiquetas ecológicas» en el mercado.
Tres puntos clave del simposio:
- El movimiento «Real Organic» es una fuerza a tomar en cuenta. Se trata de un movimiento verdaderamente liderado por agricultores, que cuenta con el respaldo de muchos fundadores y simpatizantes reconocidos del movimiento orgánico de EE. UU. Entre los impresionantes participantes del simposio se encontraban Anne Biklé, Eliot Coleman, Ronnie Cummins, Al Gore, Joan Dye Gussow, Paul Hawken, John Ikerd, Walter Jehne, Fred Kirschenmann, el senador Patrick Leahy, Bill McKibben, David Montgomery, la congresista Chellie Pingree, Fred Provenza, Alan Savory, Vandana Shiva, Woody Tasch y Alice Waters, además de docenas de agricultores orgánicos.
- El movimiento Real Organic está creciendo. Más de 500 granjas han pasado por el proceso de inspección independiente para obtener la certificación Real Organic, y la etiqueta ya está empezando a aparecer en las tiendas de abarrotes.
- Las controversias en torno a la integridad de las normas orgánicas no desaparecerán pronto. Hubo alrededor de 2,000 asistentes en cada sesión del Simposio Real Organic, y las sesiones paralelas fueron muy intensas. Los ponentes establecieron vínculos entre la salud del suelo, el cambio climático y la nutrición. Como evento educativo y de concientización, el simposio fue un gran éxito.
Para mí, algunos de los momentos que más me hicieron reflexionar en el simposio se dieron durante las presentaciones de los ponentes de Europa. La Unión Europea tiene como meta certificar el 25 % de sus tierras agrícolas como orgánicas para 2030 y recientemente prohibió la importación de alimentos orgánicos cultivados mediante hidroponía. Dinamarca —posiblemente el país más favorable a la agricultura orgánica del mundo— cubre los costos de transición y capacitación de las granjas que se pasan a la producción orgánica y exige que el 60 % de todos los alimentos que se sirven en las cocinas públicas cuenten con certificación orgánica. Se prevé que ese porcentaje aumente al 90 % para el 2030.
En nuestro propio país, las explotaciones con certificación orgánica representan menos del 1 % de nuestras granjas y mucho menos del 1 % de la superficie agrícola. Aproximadamente un tercio de las verduras orgánicas, la mitad de la fruta orgánica, la mitad del maíz orgánico y tres cuartas partes de la soya orgánica se importan de otros países. Cuando comparo esto con lo que está haciendo Europa, me doy cuenta de que la agricultura orgánica en Estados Unidos aún tiene un largo camino por recorrer antes de hacer realidad la visión original que motivó la aprobación de la Ley de Producción de Alimentos Orgánicos (OFPA) en 1990.
Para obtener más información sobre el movimiento Real Organic, visita www.realorganicproject.org.
Este blog es una producción del Centro Nacional de Tecnología Apropiada (NCAT) a través del programa de Agricultura Sostenible de ATTRA, en el marco de un acuerdo de cooperación con el Departamento de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). ATTRA.NCAT.ORG.