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Brennan y Gwendolyn Washington

Brennan y Gwendolyn Washington convirtieron su pasatiempo de la jardinería en un proyecto agrícola de 20 años llamado Phoenix Gardens en Lawrenceville, Georgia. Dicen que su trayectoria en la agricultura no ha sido fácil, pero cada vez que se enfrentan a la adversidad, perseveran gracias a sus redes de contactos y al aprendizaje.

La jardinería era una forma de desestresarse para los Washington, y pronto comenzaron a cultivar más de lo que podían consumir, lo que hizo que los gastos se acumularan. Mientras evaluaban la situación y decidían qué hacer, gracias a un golpe de suerte y a la fe, Gwendolyn descubrió el mercado de agricultores de Lawrenceville, Georgia. Pronto comenzaron a vender sus productos y a expandir su negocio. Actualmente, venden en mercados de agricultores y han adoptado la venta en línea, la cual comenzó como respuesta a la pandemia de COVID-19.

Phoenix Gardens cuenta con la certificación «Certified Naturally Grown» —que garantiza la producción sostenible de verduras de hoja verde y tomates sin herbicidas, pesticidas ni fertilizantes sintéticos, ni organismos genéticamente modificados—. Su granja microintensiva, de dos acres y medio, cuenta con dos túneles altos, un invernadero y un área de producción al aire libre. Trabajan constantemente en armonía con la naturaleza, adaptando diversos aspectos de la permacultura y aprovechando su terreno de laderas rocosas. Por ejemplo, Brennan contrató a alguien para instalar zanjas de drenaje a fin de aprovechar mejor el agua en su terreno, y aprovecha los microclimas que crean sus árboles para cultivar verduras de hoja verde que necesitan sombra. Actualmente, el trabajo lo realizan Brennan, Gwendolyn y su hijo.

Un año después de haber comprado su casa, el condado les notificó que se iba a ampliar una avenida y que esta tendría que atravesar su propiedad. Ese fue un año de incertidumbre, ya que no podían encontrar una nueva casa que se ajustara a sus necesidades. Luego, el condado decidió cambiar el trazado de la avenida y pudieron conservar su casa. En 2015, los Washington vivieron un suceso devastador: su casa se incendió de repente. Lo perdieron todo: toda la casa y su auto. El condado les puso muchas trabas durante la reconstrucción, ya que a la casa anterior le faltaban algunos permisos. A pesar de todo, Brennan y Gwendolyn se mantuvieron firmes y, con la ayuda de su comunidad agrícola, pudieron reconstruirla. A su granja la llamaron Phoenix Farms, ya que resurgieron de sus cenizas, más fuertes que antes.

El trabajo se ha convertido en un reto diario para los Washington a medida que van envejeciendo, dijo Brennan. Mencionó que no ha tenido tanto éxito como le gustaría, ya que para él el éxito significa poder trabajar en su granja a tiempo completo y contar con ingresos que les permitan cubrir la atención médica, el cuidado de los niños y la jubilación. A Brennan le hubiera gustado haber desarrollado su granja como un negocio más pronto, con una planificación financiera más estratégica y tomando en cuenta aspectos como el seguro médico, los planes de jubilación y la planificación futura para legar sus tierras a sus hijos. Él anima a los agricultores a tomarse el tiempo para entender sus necesidades de seguro y a los agricultores principiantes a contar con un plan financiero y de transición.

Se tomaron el tiempo específicamente para desarrollar una red diversa de organizaciones y personas. Primero, se pusieron en contacto con el personal de Extensión de la Universidad del Sur en Baton Rouge, Luisiana. Luego, se unieron a la organización sin fines de lucro Georgia Organics, que envió a Brennan y a varios otros agricultores a la Conferencia Nacional de Pequeños Agricultores en Illinois. A través de esta conferencia, pudo establecer contactos y aprender sobre recursos de financiamiento. Además, utilizó los recursos del NCAT y participó en otros grupos de personas con ideas afines. Finalmente, a través del NRCS, Brennan y Gwendolyn recibieron reembolsos de costos compartidos por sus túneles altos, análisis de suelo y prácticas de manejo de nutrientes.

Aunque estas organizaciones fueron de gran ayuda para que los Washington pusieran en marcha su granja, siempre hay margen de mejora en el apoyo a los agricultores BIPOC. Existen muchas barreras para dedicarse a la agricultura, y la situación se complica cada vez más debido a la incertidumbre climática y de abastecimiento. Por ello, es de vital importancia trabajar juntos. Brennan cree que las organizaciones pueden acercarse a las personas en su situación actual y ser esa presencia en el terreno dispuesta a comprender lo que están pasando y a trabajar con ellas para alcanzar sus metas. Además, mencionó lo importante que es reconocer que «ningún hombre es una isla» y la importancia de hablar abiertamente sobre finanzas, seguros y redes de contactos, y darse cuenta de que juntos se puede lograr más.