Los edificios de oficinas pueden consumir energía en una amplia variedad de ámbitos, como la iluminación, la calefacción y la refrigeración, así como el uso de equipos, como ordenadores e impresoras. Tomar medidas para mejorar la eficiencia en cada uno de estos ámbitos puede reducir considerablemente los costes energéticos y crear un espacio de trabajo más productivo y confortable. Muchos de los cambios que se pueden introducir en una oficina tienen un coste relativamente bajo o se amortizan de forma rápida y sencilla. A continuación se indican algunos aspectos que conviene tener en cuenta para mejorar la eficiencia energética de la oficina.
Iluminación
La iluminación suele ser uno de los principales consumidores de energía en un edificio de oficinas, ya que representa entre el 15 % y el 40 % del consumo energético anual del edificio. La sustitución por luces LED es una de las formas más sencillas y rentables de reducir el consumo energético y ahorrar dinero. Por lo tanto, tenga siempre en cuenta la iluminación en primer lugar al evaluar cualquier proyecto de ahorro energético. Las luminarias modernizadas no solo producen luz de forma más eficiente, sino que también funcionan a una temperatura más baja, lo que reduce la necesidad de refrigeración adicional del edificio.
Sin embargo, el ahorro energético y económico no son las únicas ventajas de un sistema de iluminación modernizado. Entre las ventajas adicionales se incluyen:
- Mayor productividad: una mejor iluminación puede contribuir a aumentar la productividad al permitir trabajar más rápido y cometer menos errores.
- Reducción del absentismo: una iluminación inadecuada puede provocar deslumbramiento, lo que da lugar a fatiga, dolores de cabeza y absentismo.
- Mayor seguridad: unos niveles de iluminación adecuados reducen el riesgo de robos y mejoran la seguridad de los empleados.
- Menores costes de mantenimiento: algunas fuentes de luz tienen una vida útil más larga, lo que podría traducirse en menores costes de sustitución de lámparas y de mano de obra.
Además de cambiar a nuevas luminarias LED, se pueden instalar sistemas de control de la iluminación para aumentar aún más la eficiencia energética. Estos sistemas ajustan automáticamente los niveles de iluminación cuando las habitaciones están desocupadas, cuando la luz natural proporciona suficiente iluminación o cuando solo se necesita una iluminación parcial, lo que permite ahorrar energía.
Para obtener más información sobre iluminación, consulta nuestro kit de herramientas de iluminación eficiente desde el punto de vista energético.
Opciones y consejos para el control de la iluminación
- Sensores de luz natural y reguladores de intensidad: gracias al uso de fotocélulas, los sensores de luz natural y los reguladores de intensidad pueden controlar la iluminación tanto en el interior como en el exterior de las oficinas, en función de la cantidad de luz natural disponible en el espacio. Los ajustes se pueden configurar de modo que la intensidad de la luz aumente o disminuya automáticamente cuando los niveles de luz natural desciendan por debajo o superen determinados umbrales.
- Sensores de presencia: existen en diversas variantes que detectan la presencia mediante el movimiento, el calor o una combinación de ambos. Se pueden configurar para que las luces se apaguen a diferentes horas cuando no se detecte presencia. Los sensores de presencia son ideales para baños, salas de descanso u otras zonas con visitas frecuentes, aunque breves.
- Iluminación de trabajo: se trata de una fuente de luz directa, como una lámpara de escritorio, que se puede encender cuando se necesita más luz en una zona concreta, en lugar de aumentar la iluminación de toda la habitación.
Ordenadores y otros aparatos
Los ordenadores y otros equipos de oficina son grandes consumidores de energía en un espacio de trabajo. Se pueden implementar controles similares para garantizar que estos aparatos no consuman energía cuando no es necesario.
Opciones de control por ordenador
- Configura los ordenadores y demás equipos para que pasen al «modo de suspensión» tras un tiempo determinado de inactividad.
- Asegúrate de que los ordenadores, las impresoras y los electrodomésticos de cocina, como las cafeteras y los frigoríficos, cuenten con la certificación ENERGY STAR. Aunque los electrodomésticos con certificación ENERGY STAR suelen ser más caros al principio, el ahorro en la factura de la luz suele compensar con creces la diferencia.
- Instala regletas de enchufes en las salas de reuniones y oficinas en las que haya muchos aparatos conectados a la red eléctrica. Esto facilita el encendido y apagado de todo el sistema, además de reducir el consumo en modo espera.
- Utilice documentos electrónicos siempre que sea posible para reducir la impresión innecesaria.
El sistema de climatización
El sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (CAV) es el último gran consumidor de energía en un edificio de oficinas. Mantener unas temperaturas de trabajo agradables es fundamental para la productividad en el lugar de trabajo, y garantizar que el sistema sea eficiente desde el punto de vista energético es esencial para mantener una factura energética razonable.
Los edificios de oficinas suelen incluir tanto espacios en las zonas periféricas como en las interiores. Las zonas periféricas suelen tener grandes superficies acristaladas y pueden estar muy subdivididas. Estas zonas suelen presentar cargas variables debido a los cambios meteorológicos y a la posición del sol, y normalmente requieren calefacción en invierno. Durante la primavera y el otoño, es posible que un lado del edificio necesite refrigeración, mientras que otro requiera calefacción.
Los espacios interiores suelen requerir una tasa de refrigeración bastante uniforme a lo largo del año, ya que sus cargas térmicas provienen casi en su totalidad de las personas, la iluminación, los ordenadores y otros equipos de oficina. Dado que las cargas de refrigeración pueden variar desde condiciones de plena carga hasta condiciones de carga baja o nula, los sistemas interiores pueden utilizar controles de volumen de aire variable (VAV).
Si desea obtener información específica sobre cómo mejorar la eficiencia de su sistema de climatización, consulte los kits de herramientas sobresistemas de climatización ycontroles de climatización. A continuación le ofrecemos algunos consejos rápidos para asegurarse de que su sistema de climatización funciona de manera eficiente:
- Limpia y cambia los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante para asegurarte de que el sistema de climatización no tenga que esforzarse más de lo necesario.
- Utilice termostatos programables para subir y bajar automáticamente la temperatura en función de los horarios de ocupación del edificio.
- Asegúrese de que las rejillas de ventilación no estén obstruidas para que el aire pueda circular correctamente.
- Repara las fugas e instala aislamiento alrededor de los conductos y las tuberías.
- Programa un mantenimiento periódico de tu equipo de climatización para garantizar su funcionamiento eficiente.