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Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura llama la atención sobre la degradación del suelo y su impacto en el rendimiento de los cultivos

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    5 de noviembre de 2025

El último informe«El estado de la alimentación y la agricultura», publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), explica cómo la degradación de la tierra afecta la productividad agrícola, los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria. Basándose en los datos globales más recientes sobre la distribución de las explotaciones agrícolas, su tamaño y la producción de cultivos, el informe describe oportunidades concretas para la adopción de prácticas integradas y sostenibles de uso y manejo de la tierra, junto con políticas adaptadas a cada contexto. Estas medidas tienen como objetivo evitar, reducir y revertir la degradación de la tierra, al tiempo que mejoran la producción de alimentos y los medios de vida de los agricultores. La FAO define la degradación de la tierra como una disminución a largo plazo de la capacidad de la tierra para proporcionar funciones y servicios ecosistémicos esenciales, y señala que actividades como la deforestación, el pastoreo excesivo y las prácticas insostenibles de cultivo y riego se encuentran actualmente entre los principales factores que contribuyen a este problema. El informe aplica un enfoque basado en el déficit, comparando los valores actuales de tres indicadores clave —el carbono orgánico del suelo, la erosión del suelo y el agua del suelo— con las condiciones que existirían sin actividad humana en estados nativos o naturales, y concluye que alrededor de 1.7 mil millones de personas en todo el mundo viven en zonas donde los rendimientos de los cultivos son un 10 % más bajos debido a la degradación del suelo provocada por el ser humano.