Investigadores de la Universidad de Sevilla y de la Universidad Politécnica de Madrid publicaron los resultados de su estudio sobre cómola combinación del riego por déficit regulado con la agrivoltaicaafectaba la producción de tomates. Descubrieron que el uso del riego por déficit regulado en los cultivos de tomate al aire libre reducía el consumo de agua en un 50 %, pero también disminuía la producción en aproximadamente un 20 %. Sin embargo, cuando los tomates plantados a la sombra de paneles solares recibieron riego de déficit regulado, la eficiencia agrícola del terreno, medida mediante el Índice de Equivalencia de Tierra, aumentó a 1,54 en Madrid y a 1,67 en Sevilla. Cultivar tomates y generar energía en la misma parcela aumenta la rentabilidad y la sostenibilidad del sistema más allá de la eficiencia que se obtendría al realizar cada actividad en parcelas separadas. Los investigadores señalan que agregar sensores de humedad del suelo al sistema podría optimizar aún más la producción.